¿Por qué me pongo tan nerviosa al conducir?

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Es muy normal sentir nerviosismo al ponerse al volante de un vehículo, tanto en las primeras clases prácticas como al estrenarse como conductor novel. Sin embargo, cuando el miedo a conducir es intenso, irracional y persistente, llegando incluso a producir pánico y bloqueo, estamos hablando de amaxofobia.

¿Por qué me pongo tan nerviosa al conducir?

Es muy normal sentir nerviosismo al ponerse al volante de un vehículo, tanto en las primeras clases prácticas como al estrenarse como conductor novel. Sin embargo, cuando el miedo a conducir es intenso, irracional y persistente, llegando incluso a producir pánico y bloqueo, estamos hablando de amaxofobia.

¿Qué es la amaxofobia?

La amaxofobia -del griego "amaxos" (carruaje) y "phobos" (miedo terrible)- es el miedo irracional a conducir. Se produce cuando nuestros niveles de ansiedad por distintos factores personales y externos como conductor de un vehículo superan la respuesta normal y nos bloqueamos, siendo incapaces de iniciar o mantener la conducción, explica David Revillo, especialista en Seguridad Vial y técnico superior en Prevención de Riesgos Laborales del Departamento de Prevención y Desarrollo de la Cultura de la Salud de Fraternidad-Muprespa.

El miedo es una de las emociones básicas que nos ayuda a detectar y afrontar situaciones después de haberlas reconocido como peligrosas. Nos moviliza para actuar, luchar o huir ante un peligro inminente, real o imaginario. En cambio, la amaxofobia es un miedo intenso, irracional y persistente que sufren algunas personas al conducir o al pensar en hacerlo, que normalmente no guarda proporción con el posible peligro detectado, distingue Cristina Rojas, formadora vial y coach en programación neurolingüística.

Una persona que sufre miedo a conducir sobrestima el peligro y subestima sus propias capacidades para hacerle frente. La fobia le limita, anula y condiciona, ya que provoca una sensación de pánico y descontrol mucho más intensa que el peligro objetivo que hay en realidad.

Síntomas

Entre los síntomas que sufren los pacientes están los sudores, vértigos, taquicardias, sensación de ahogo, opresión en el pecho, temblores, sensación de inseguridad, miedo a perder el control o volverse loco, miedo a sufrir un accidente o atropellar a alguien, sensación de despersonalización, entre otros. Estos síntomas pueden aparecer antes de ponerse al volante, durante la conducción o incluso al pensar en conducir.

Las personas con amaxofobia suelen evitar conducir o realizar únicamente trayectos conocidos y familiares, evitando situaciones de tráfico o momentáneamente difíciles. Además, el miedo a conducir puede llevar a la persona a evitar lugares donde no pueda acceder sin un vehículo, como el campo o lugares alejados de la ciudad.

Causas

Las causas de la amaxofobia pueden ser diversas y varían de una persona a otra. Algunos de los factores que pueden contribuir al desarrollo de esta fobia son:

  • Experiencias traumáticas previas relacionadas con la conducción, como accidentes o situaciones de peligro.
  • Exceso de autocrítica y miedo al fracaso o a cometer errores al conducir.
  • Presión social o familiar para conducir.
  • Altos niveles de ansiedad y estrés en general.
  • Falta de confianza en las propias habilidades para conducir.
  • Temor a la pérdida de control o a la responsabilidad que implica conducir.
  • Preocupación excesiva por la seguridad personal y de los demás.

¿Cómo superar el miedo a conducir?

Aunque la amaxofobia puede ser una experiencia desafiante y angustiante, existen técnicas y estrategias que pueden ayudar a superar el miedo a conducir. Algunas de ellas son:

  • Buscar apoyo profesional: Consultar a un especialista en salud mental, como un psicólogo o psicoterapeuta, puede ser de gran ayuda para identificar las causas subyacentes del miedo y desarrollar estrategias de afrontamiento.
  • Educación vial: Tomar clases de educación vial o un curso de manejo defensivo puede aumentar la confianza en las habilidades de conducción y brindar herramientas para enfrentar situaciones de tráfico desafiantes.
  • Técnicas de relajación: Practicar técnicas de relajación, como la respiración profunda, la meditación o el yoga, puede ayudar a reducir la ansiedad y el estrés relacionados con la conducción.
  • Exposición gradual: Exponerse gradualmente a situaciones de conducción que generen ansiedad puede ayudar a desensibilizarse y aprender a manejar el miedo de manera progresiva.
  • Visualización: Utilizar la visualización guiada para imaginar situaciones de conducción exitosas y sin miedo puede ayudar a reprogramar la mente y cambiar las asociaciones negativas con la conducción.
  • Apoyo social: Contar con el apoyo y la comprensión de familiares y amigos puede ser de gran ayuda en el proceso de superar el miedo a conducir. Compartir las experiencias y los logros con personas de confianza puede brindar motivación y refuerzo positivo.
  • Practicar la conducción: La práctica regular de la conducción, comenzando con trayectos cortos y de baja dificultad, puede ayudar a ganar confianza y disminuir el miedo progresivamente.

Es importante recordar que superar el miedo a conducir puede llevar tiempo y esfuerzo, pero con paciencia y perseverancia es posible. No hay una solución única para todos, por lo que es importante encontrar las estrategias que mejor se adapten a cada persona.

En resumen, es normal sentir nerviosismo al conducir, pero cuando el miedo se vuelve intenso, irracional y persistente, puede estar indicando la presencia de amaxofobia. Esta fobia puede tener diversas causas y síntomas que afectan la vida cotidiana de las personas. Sin embargo, existen técnicas y estrategias que pueden ayudar a superar el miedo a conducir y recuperar la confianza en las propias habilidades. Con el apoyo adecuado y la práctica constante, es posible superar la amaxofobia y disfrutar de la conducción de manera segura y tranquila.

Por qué me da tanto miedo conducir es una pregunta común entre muchas personas. Conducir puede ser una experiencia estresante y aterradora para algunas personas debido a varias razones. El miedo a los accidentes, la falta de confianza en las habilidades de conducción o incluso experiencias traumáticas previas son solo algunas de las razones por las que algunas personas sienten ansiedad al volante. Es importante reconocer estos miedos y buscar formas de superarlos, ya sea a través de cursos de conducción defensiva, terapia o simplemente practicando en lugares seguros.

No tener confianza para conducir puede ser un problema que afecte a muchas personas. Hay diversas razones por las cuales alguien puede sentir inseguridad al volante, desde experiencias traumáticas hasta falta de práctica. Si te identificas con esta situación, es importante que sepas que no estás solo y que existen opciones para superar este obstáculo. Puedes encontrar más información sobre por qué no tengo confianza para conducir y cómo enfrentarlo en este enlace.

Espero que este artículo sobre por qué te pones tan nerviosa al conducir haya sido útil para ti. Si tienes alguna pregunta o si hay algo que quieras compartir sobre tu experiencia al manejar, no dudes en dejar un comentario a continuación. Estoy aquí para ayudarte y escuchar tus inquietudes. ¡Hasta la próxima!

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